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22 Abril 2020

Estados Unidos y la despedida de Bernie Sanders

Estados Unidos y la despedida de Bernie Sanders
Alberto Rojas M.
Boletín Observatorio Internacional
No. 47 / Marzo-abril 2020 
Facultad de Humanidades y Comunicaciones
Universidad Finis Terrae
 

 

En medio de la pandemia que se extiende por el mundo, la elección presidencial en Estados Unidos –el país con la mayor cantidad de contagiados y fallecidos en el continente americano- parecía haber quedado relegada a un segundo o incluso tercer plano. Al menos, hasta que Bernie Sanders (de 78 años) decidió poner punto final a su campaña para obtener la nominación del Partido Demócrata, lo que ha dejado el camino libre para el ex vicepresidente Joe Biden.

“Si bien esta campaña está llegando a su fin, nuestro movimiento no”, afirmó al momento de oficializar su retiro.

Sin duda, una decisión difícil, sobre todo considerando que cuando Bernie Sanders levantó su campaña para convertirse en el candidato demócrata, arrastraba el hecho de haber perdido las primarias de 2016 frente a Hillary Clinton. Pero eso no le importó y lo cierto es que la campaña de 2020 había comenzado con un impulso diferente y renovado que le ofrecía mejores posibilidades que hace cuatro años.

Entonces, ¿qué llevó al senador por Vermont a tomar esta difícil decisión? En primer lugar, la cantidad de delegados que había logrado acumular en estos meses, porque “las cifras son las cifras”. Sanders arrancó con una contundente ventaja en New Hampshire y Nevada, en febrero pasado. Pero en el “Súper Martes” del 17 de marzo, a pesar de que él ganara en la estratégica California, Biden lo derrotó en estados clave como Arizona, Florida e Illinois.

De esta forma, al momento de su retiro, Sanders sumaba 917 delegados, mientras que Biden contaba con 1.217. Y para obtener la nominación presidencial, un precandidato necesita 1.991.

Un segundo elemento fue que la senadora Elizabeth Warren –otra de las figuras demócratas en competencia-, durante toda su campaña buscó el apoyo del mismo sector de izquierda del partido, transformándose así en una sombra que constantemente le quitaba votos al senador por Vermont.

Además, a eso se sumó el hecho de que cuando Warren bajó su precandidatura, a comienzos de marzo, ella no endosó su apoyo –ni el de sus partidarios- a Sanders ni a Biden.

Carta sanders

El legado de sus ideas

 

Otro aspecto fueron las controvertidas propuestas “socialistas” de Sanders. Por ejemplo, crear un sistema público de salud gratuito (algo inédito en EE.UU.), elevar el sueldo mínimo hasta US$ 15 la hora (el salario mínimo federal hoy es de US$ 7,25 la hora), replantear la matriz energética del país para dar un giro hacia fuentes más limpias y renovables, además de establecer subsidios a la educación superior –entre otros puntos-, a cuenta de nuevos impuestos a Wall Street.

Sin duda, propuestas que le ganaron el respaldo de numerosos estadounidenses, pero también el rechazo de muchos otros, como los integrantes más moderados del Partido Demócrata, que deben representar cerca del 60% de esa agrupación política. Los mismos que, además, durante años lo han visto con cierta distancia –e incluso desconfianza- por el hecho de que no fuese un militante registrado, sino un independiente.

Asimismo, si bien Sanders logró concitar el apoyo de diferentes sectores juveniles, femeninos y latinos del país, lo cierto es que Joe Biden logró un mayor respaldo dentro de esos mismos segmentos, además de demostrar que cuenta con la mayoría del voto afroamericano demócrata de Estados Unidos.

sanders y ocasio

Y en el contexto de una pandemia que aumenta a diario las cifras de infectados y fallecidos, la campaña misma quedó congelada, impidiendo la posibilidad de seguir realizando encuentros masivos que le hubiesen permitido captar un poco más de apoyo.

¿Esta fue la despedida definitiva de Sanders? Probablemente no, ya que continuará siendo senador por Vermont. Pero lo que sí es cierto, es que aunque no existe ninguna restricción en términos de edad, es poco probable que levante una nueva candidatura presidencial en 2024.

En todo caso, otra cosa muy diferente es que su discurso y sus propuestas de cambio vayan a desaparecer del escenario político estadounidense, porque existe un ala de izquierda dentro del Partido Demócrata que respaldó sus iniciativas y su proyecto para cambiar a Estados Unidos. Y que seguirá siendo una fuerza relevante en los próximos años. De modo que no es descartable que a futuro, por ejemplo, una figura como Alexandria Ocasio-Cortez -la mediática congresista por Nueva York- tomé las banderas de lucha de Sanders.

Ahora queda la interrogante de cómo continuará el proceso de primarias en Estados Unidos y si, eventualmente, el impacto del Covid-19 obligará a aplazar las trascendentales elecciones del 3 de noviembre.

 

Alberto Rojas Moscoso
Director del Observatorio de Asuntos Internacionales
Facultad de Comunicaciones y Humanidades Universidad Finis Terrae.
Periodista, Universidad Diego Portales.
Magíster en Ciencia Política, mención Relaciones Internacionales, Pontificia
Universidad Católica.