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“Pensión Leonor” de Carmen Pérez Meyer

| Miércoles, 26 Noviembre 2014.

Título: Pensión Leonor
Autora: Carmen Pérez Meyer
Editorial: Réplica
Año de publicación: 2014
Género: Novela

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Para muchos, el sur es un lugar mágico, evocador de nuevas experiencias, un mundo distinto y distante, lleno de paz. Es esto lo que le pasa al pintor Joaquín Farré cuando decide tomarse un descanso de su trabajo y viajar, causando un encuentro con alguien completamente inolvidable: Elisa Santelices, guía turística de profesión y parte de una familia con una apasionada y compleja historia que rodeará a ambos en un laberinto de pasiones, complicaciones y viajes que, junto con la pintura como foco, parecerá no tener salida. En el centro de este laberinto está Leonor Wilhelm, madre de Elisa y patriarca de la familia que esconde una grave mentira que la asecha hasta sus últimos días. Ella intentará mantener el pasado en el pasado, a costa de ella misma y de Elisa. Dentro de las pinturas, la sombra de un pequeño fantasma amenaza con destruir este balance.

Esta novela, “Pensión Leonor” contiene ciertos elementos fantásticos muy interesantes. Esta exposición pretende exponer y analizar estos elementos. Ahora bien, para lograr esto es necesario definir ¿Qué es lo fantástico? Lo definiéremos, aquí, como historias que contengan elementos que se salgan de lo explicable con las reglas del mundo.

El género fantástico no es desconocido en Latinoamérica. Desde los cuentos llenos de magia e imágenes de Rubén Darío hasta el realismo mágico fundado por autores como Gabriel García Márquez, Latinoamérica parece tener una relación cercana con él. Esto podría deberse, posiblemente, a que nuestro continente es el nido de una gran cantidad de mitos. No se debe olvidar que en Latinoamérica se encontraba la supuesta fuente de la juventud, otorgadora de inmortalidad y de juventud a quién la encontrara.

Nuestra literatura, la Latinoamericana y, centrándonos más en nuestros propios orígenes, la chilena, sin duda recibe la influencia de estos mitos. Somos (éramos) el nuevo mundo, un reino inexplorado y vasto lleno de secretos. Un paraíso, quizás, o una cascada que se desborda en los límites de un mundo plano (aunque esto no era tan común en los tiempos de Colón). Pero nuestro continente no solo tenía mitos heredados de otros, imaginaciones extranjeras que imponían una visión de mundo propia pero lejana. Nuestro continente, nuestro país, tiene sus propios mitos. Ejemplos hay muchos: La Pincoya, de los mares chilotes, o el Caleuche, aquel mítico barco fantasma que solo aparecía por unos segundos, con una tripulación de chilotes ahogados por las inclemencias del mar.

“Pensión Leonor” también recibe la influencia de lo fantástico. La novela, situada en el sur de Chile, no solo toma los mitos preexistentes sino que también crea los suyos propios. En los cuadros de uno de sus personajes, una excelsa pintora, aparecen duendes aparentemente ajenos a la imaginación de la autora, que menciona, quizás bromeando, quizás en serio, que aparecen solos en su arte. Este no es el único elemento fantástico de la novela, sin embargo. Otro concepto que permea la novela es el juego del destino: la novela presenta adivinas y juegos de cartas que intentan (y tienen éxito) predecir el futuro de sus personajes. Tiene, además, signos de que ciertas cosas van a pasar en un futuro: Cuando uno de los personajes está buscando inspiración encuentra el nombre de su madre (Margarita) como el nombre de uno de los barcos navegando el mar en frente suyo. Quizás la imagen más profunda y más interesante de la novela son los fantasmas. Esta fantasma, de género femenino funciona como un elemento de misterio: Además de la primeras preguntas de rigor (¿Cómo puede ser posible que existan los fantasmas?), esta fantasma agrega otras preguntas: ¿Quién es el fantasma? ¿Por qué parece querer ayudar a los personajes? ¿Por qué se le aparece a uno de los protagonistas? Estas se van resolviendo de a poco a medida que la trama se desenvuelve, manteniendo el suspenso.

De esta forma, la novela genera su propio universo, que contiene elementos fantásticos prexistentes pero que funcionan a su propio modo. Los personajes son guiados por lo fantástico. Finalmente, estos elementos profundizan el mundo racional, común y corriente, y lo hacen más profundo, más interesante, pareciendo decirnos a nosotros, los lectores: el mundo es mucho mejor con un poco de magia. Porque: ¿Qué sería el mundo sin misterio, sin lo inexplicable? ¿Qué podríamos esperar si conociéramos cada una de las respuestas? Muchas gracias.

Noviembre 2014