Hace unos 10 años la Facultad de Humanidades y Comunicaciones se dio cuenta de que era importante incorporar actividades que vinculan el quehacer académico con el mundo de la cultura. Como respuesta se inició un programa innovador que permitía a los estudiantes, que así lo quisieran cursar una mención en Gestión Cultural o Edición de textos.

Al día de hoy se trata de dos actividades completamente consolidas, que son gestionadas, de forma conjunta por las carreras de Historia y Literatura.

Desde el año 2023, con su innovación curricular, la Mención en Gestión Cultural paso a ser parte obligatoria de la malla de la carrera de Historia, contando con 7 asignaturas y una pasantía, a cargo de un solo cuerpo docente de excelencia.

Previo a la innovación curricular, gracias a su gradual introducción, desde hace algunos años, cada vez más estudiantes optaron por sumarse a la mención, lo que se ha traducido en múltiples experiencias que han contribuido a la profesionalización de nuestros egresados.

En la actualidad, los cursos de la Mención en gestión Cultural, abordan aspectos como planificación económica y gestión de proyectos culturales, Gestión del patrimonio, Comunicaciones y marketing cultural, Institucionalidad y Producción de acciones culturales. Todos ellos dirigidos por especialistas en estas áreas y con énfasis en la actividad práctica.

De esta manera, a partir del quinto semestre de la carrera los y las estudiantes pueden empezar a relacionar sus conocimientos disciplinares con la realidad de la gestión cultural, todo ello a través de actividades prácticas, en terreno y directamente trabajando con instituciones y gestores culturales. Así nuestros estudiantes se conectan con las áreas profesionales de patrimonio, educación, museología y divulgación, en instituciones públicas y privadas, fortaleciendo así sus futuros vínculos profesionales.

Todo lo anterior se pone a prueba mediante la realización de pasantías, donde nuestros estudiantes van a traba

jar y poner en práctica sus conocimientos en distintos lugares y fundaciones. Es así como importantes centros han recibido a nuestros estudiantes, como son el GAM

, Museo de Arte Precolombino, Museo de san Francisco, Museo Histórico Nacional, la Ilustre Municipalidad de San Antonio, el Festival Oh Santiago o la Fundación Huillo Huillo.

Pero, también, gracias su enfoque eminentemente práctico, cada curso de la Mención contempla terrenos y actividades extracurrirriculales, construyendo una verdadera parrilla cultural cada semestre.

Testimonios Estudiantes

Mi formación en Gestión Cultural me brindó herramientas fundamentales para desarrollar mi voluntariado de manera más efectiva. Algunos de los beneficios que obtuve fueron Comprensión del contexto: Me permitió entender mejor las dinámicas culturales y sociales en las que se desarrollaba mi trabajo; Planificación estratégica: Me brindó herramientas para planificar, organizar y evaluar proyectos de manera eficiente; Capacidad de gestión: Me permitió gestionar recursos humanos, materiales y financieros de forma responsable; Evaluación de impacto: Me permitió evaluar el impacto de mi trabajo y realizar mejoras en el futuro.

Recomiendo la pasantía en el museo por el equipo de trabajo, su flexibilidad y comprensión, además de su apoyo para enseñarte y darte el tiempo de aprender, consideran tus ideas y aportes, además de ser muy formativo y te brinda mucho aprendizaje en diversas áreas de la mediación y patrimonio cultural.

El trabajo que hay dentro de los centros culturales, el orden y el equipo que trabaja detrás. Pero una de las cosas que más agradezco a ver aprendido fue tener la oportunidad de trabajar de manera directa en la gestión tanto del área de vinculación y mediación, como estar a cargo del archivo digital, lo que amplió mis conocimientos, tanto de la gestión cultural como licenciatura en historia.

De la pasantía en el municipio de San Antonio rescato el trabajo en equipo y la comunicación es vital, sobre todo cuando se trabaja con más personas. Es importante mantener el respeto y ser claros con las instrucciones. Finalmente organizarse mejor y a expresarse de forma clara con las demás personas es fundamental y creo que fue muy importante en esta experiencia.

Considero que realizar una pasantía constituye una valiosa oportunidad para aplicar los conocimientos adquiridos durante la formación en gestión cultural. Durante este período, el estudiante tiene la posibilidad de sumergirse en el funcionamiento interno de una institución cultural y adquirir experiencia práctica. Además de esto, la pasantía ofrece la oportunidad de desarrollar nuevas habilidades relevantes para el ámbito laboral.

Testimonios Docentes

“Formarse en Gestión Cultural resulta fundamental a la hora de proyectar la inserción laboral de nuestros estudiantes porque les permite tener conocimientos en áreas estratégicas de diversas organizaciones que trabajan en cultura, tanto a nivel local como regional, como lo son aspectos financieros, patrimoniales y comunicacionales, entre otros y responder de buena manera a las necesidades que estos organismos posean. De otro lado, el formarse en Gestión Cultural les permite estar en permanente actualización respecto de las transformaciones culturales que enfrentamos a nivel social y estar preparados y preparadas para ello es un desafío que debemos sortear con sólidos conocimientos en la materia”.

“La formación en gestión cultural constituye un acercamiento a distintas comunidades desde una mirada humanista y situada que, por una parte, fortalece la profesionalización del área con un programa consolidado de más de diez años, y por otra, visibiliza un área académica interdisciplinaria que en su proceso formativo entrega una visión real sobre las posibilidades laborales del campo de la gestión cultural”.

“El actual escenario del trabajo en las culturas y las artes presenta desafíos que sólo a través de la sistematización, formalización y profesionalización de las prácticas de gestión cultural se pueden abordar. Particularmente el campo de las comunicaciones, el marketing y las alianzas colaborativas requieren el desarrollo de un pensamiento estratégico y flexible para adaptarse a la naturaleza cambiante de la gestión cultural. En ese contexto, el aporte que una malla formativa a
partir de la experiencia profesional y la revisión de perspectivas teóricas situadas permiten a cualquier gestor o gestora estar preparado para enfrentar el desafío de desarrollar una labor que permita fortalecer la diversidad cultural y acercar el arte a la mayor cantidad de personas posibles”.

“Comúnmente escuchamos restringir el concepto de cultura al área de las artes y el patrimonio, y con esto mermamos su capacidad de transformación social que se podría lograr con su fomento. Así de importante es que jóvenes egresen con herramientas de gestión cultural. Serán profesionales con una visión amplia de la sociedad, conscientes de su identidad y capaces de impactar y desarrollar sus entornos territoriales”.